29 nov. 2007

Ecologistas impulsan campaña 'Basura cero para calentamiento global cero'

En el "Día de acción global contra la basura y la incineración", organizaciones de todo el mundo llevan a cabo acciones para mostrar la oposición ciudadana que existe a la irresponsable promoción y financiación de rellenos sanitarios e incineradores de residuos.

Grupos ciudadanos de más de 30 países impulsan la campaña “Basura Cero para calentamiento global cero” como una solución urgente para reducir y combatir las emisiones de gases de efecto invernadero provenientes de tecnologías sucias de tratamiento y disposición de residuos, informó este miércoles la organización ambientalista Acción Ecológica.

La entidad recordó que duante la presente jornada se celebra el "Día de Acción Global contra la Basura y la Incineración", que se realiza por sexto año consecutivo, oportunidad en que agrupaciones de salud y justicia ambiental de todo el mundo llevan a cabo acciones para mostrar la oposición ciudadana que existe a la irresponsable promoción y financiación de rellenos sanitarios e incineradores de residuos.

Subrayan en sus acciones el hecho que las tecnologías sucias no limpiarán la atmósfera de las emisiones que afectan el clima. Juntos, los grupos demandan brindar un apoyo mundial a las alternativas de 'Basura Cero', que abandonen el uso de basurales, rellenos sanitarios e incineradores.

“Pedimos a los gobiernos y financistas que dejen de contaminar nuestras comunidades con las sustancias tóxicas que se emiten con el enterramiento y la incineración de desechos, que además contribuyen significativamente a la crisis del cambio climático. En cambio, llamamos a que se apoye y se actúe a nivel mundial sobre políticas de Basura Cero, que en definitiva eliminarán la basura y la contaminación, marcarán un avance hacia sistemas sustentables de manejo de desechos, preservarán materiales, ahorrarán energía y crearán fuentes de trabajo verdes y sustentables para la gente,” dijo Neil Tangri, de la Alianza Global para Alternativas a la Incineración (GAIA).

GAIA es una coalición internacional de más de 500 organizaciones de interés público de 82 países que trabaja para promover la producción limpia, planes de Basura Cero y sistemas sustentables de manejo de desechos. GAIA está comprometida en erradicar la incineración de residuos y avanzar hacia soluciones reales para la crisis de la basura.

Luis Mariano Rendón, coordinador de Acción Ecológica, entidad que integrante de Gaia, expresó el apoyo de la agrupación a la promoción de Basura Cero como una estrategia central en la prevención y reducción de emisiones de gases de efecto invernadero. Indicó al respecto que “las políticas, programas y fondos estatales deben priorizar la prevención de la generación de residuos, la reducción, reutilización, reparación, reciclaje y compostaje como medidas concretas para ahorrar energía y evitar los gases de efecto invernadero.”

Ante la crisis climática, las industrias de incineración y rellenos sanitarios están promocionando tecnologías tóxicas y de “final de tubería” disfrazándose de “energía verde”. Usando nombres como “valorización energética”, “gasificación” y “plasma”.

Sostuvo al respecto que las empresas de disposición y tratamiento de residuos han accedido al presupuesto público y a subsidios destinados a la promoción de energía renovable y a algunos programas “verdes”, alentando la construcción y expansión de proyectos de disposición costosos, contaminantes y nocivos para el clima y obstaculizando los esfuerzos comunitarios para detener la generación de residuos y el calentamiento global.

Agregó que los incineradores emiten por sus chimeneas más dióxido de carbono (CO2) por unidad de electricidad generada que las centrales térmicas que operan con carbón. Por otro lado, los rellenos sanitarios son la tercera fuente de emisión de metano (CH4) en Estados Unidos – el metano es un gas de efecto invernadero 23 veces más potente que el CO2.

"Las tecnologías de tratamiento y disposición se alimentan de los decrecientes recursos que deberíamos estar reciclando o compostando, como papel, restos de comida, plásticos y aluminio, y contrarrestan los esfuerzos por reducir lo que desechamos en primer lugar", indicó.

Además, la incineración genera una espiral negativa de aumento del consumo de energía y emisiones de gases de efecto invernadero. Los típicos contratos con incineradores tienen políticas restrictivas que obligan a tratar una determinada cantidad de basura. Estos contratos imponen multas que actúan como un desincentivo para que una ciudad mejore las estrategias de prevención de residuos y los programas de reciclaje y compostaje.

Acción Ecológica sostuvo finalmente que en Santiago, se encuentra en evaluación ambiental un proyecto de incineradora en la comuna de Puente Alto, el que ha recibido el rechazo de organizaciones ecologistas y comunales. La autoridad sanitaria también se ha manifestado contraria a este proyecto, por su impacto en la contaminación atmosférica de la capital.
http://www.elmostrador.cl/modulos/noticias/constructor/noticia_new.asp?id_noticia=233997

23 nov. 2007

Urbanismo sustentable para Pudahuel

A través de los Proyectos de Desarrollo Urbano Condicionado, el Ministerio de la Vivienda creó un sistema de planificación habitacional integrado que permite medir anticipadamente los impactos en el entorno.

Recientemente han sido aprobados por la COREMA los 3 primeros PDUC que funcionarán en la comuna de Pudahuel. Antes ya habían recibido la aprobación del Concejo Municipal a cuya instancia los sometió el Alcalde Johnny Carrasco Cerda.

Desde el 2003, el Ministerio de Vivienda y Urbanismo está implementando en la comuna de Pudahuel Proyectos de Desarrollo Urbano Condicionado o Pduc, un mecanismo de perfeccionamiento territorial tendiente a asegurar el crecimiento ordenado y eficiente de la ciudad de Santiago, estableciendo de manera anticipada las necesidades de las áreas de desarrollo inmobiliario de Pudahuel, de acuerdo a las demandas de equipamiento, comercio y servicios, educación y salud, de los habitantes que llegarían a estas zonas, con un plazo máximo de 30 años.

Los beneficios que se obtienen al ocupar este sistema de planificación es que permiten establecer anticipadamente pequeñas ciudades y sus impactos antes que las personas se instalen en dichas zonas, permitiendo planificar su desarrollo y tener una definición de lo que se quiere para la ciudad de Santiago. Actualmente, los proyectos Pduc que se desarrollan en Pudahuel son Urbanya, Praderas y Enea, cuya inversión conjunta estimada en macroinfraestructura es de US$500 millones durante la vida de los proyectos.

Urbanya

Controlado por el grupo Santa Cruz, el proyecto Urbanya está emplazado al oeste del Aeropuerto Arturo Merino Benítez (AMB). Ofrecerá cerca de 17 mil 500 viviendas para más de 70 mil habitantes y requiere de una inversión de US$110 millones en infraestructura y US$1.300 millones de terceros (urbanización y viviendas) a 30 años. Sustentable S.A es la consultora encargada de realizar su Declaración de Impacto Ambiental, la que ya fue ingresada al SEIA.

Con una superficie total de 705 hectáreas, Urbanya incorpora zonas de viviendas (436 hectáreas), equipamiento urbano (26 hectáreas), áreas productivas y comerciales (39 hectáreas), e infraestructura y macroinfraestructura (43 hectáreas). Además de áreas verdes y parques (162 hectáreas), y plazas públicas (40 hectáreas), con más de 6 mil árboles plantados.

Praderas

Es el primer proyecto inmobiliario del grupo Hurtado Vicuña y además participa CB y minoritarios. Ubicado en el valle Lo Aguirre, ofrece más de 28 mil viviendas para más de 120 mil habitantes. Requiere de una inversión de aproximadamente US$300 millones en infraestructura y US$2.000 millones de terceros (urbanización y viviendas) a 30 años plazo.

Con una superficie total de 2 mil 108 hectáreas, Ciudad de Lo Aguirre–Praderas incorpora zonas de vivienda (665 hectáreas); áreas verdes (170 hectáreas) y áreas de equipamiento, servicios y comercio (79 hectáreas). Además, incluye áreas productivas (49 hectáreas) y de infraestructura y otras de más de 261 hectáreas.

Enea

Enea, Parque de Negocios, está constituido por un 55 por ciento de participación del Grupo Enersis y un 45 por ciento de la familia Guzmán Nieto, propietaria de este antiguo fundo llamado "Casas de Lo Prado". Su proyecto contempla el desarrollo urbanístico de aproximadamente mil hectáreas de la comuna de Pudahuel, adyacentes al Aeropuerto Internacional de Santiago, Comodoro Arturo Merino Benítez (AMB), en donde se integran industrias, oficinas, proyectos habitacionales, área verdes y de recreación, áreas de servicios, áreas de proyectos especiales y zonas de vialidad.

Los beneficios de los Pduc

Para Pablo Contrucci, gerente general de Urbanya, la cualidad principal de este tipo de proyectos es que “las zonas de Pudahuel donde se encuentran emplazados, cuentan con condiciones naturales para el desarrollo de iniciativas inmobiliarias, puesto que tienen una gran extensión y muy baja calidad para usos agrícola. Los Pduc permitirán el progreso de esta zona, que hasta ahora era un sector sin destino, y más bien estigmatizado como una zona contaminada”.

Este tipo de iniciativas ayudan a resolver una de las mayores problemáticas del sistema inmobiliario nacional: la falta de viviendas sociales de calidad, sector en el que actualmente existe un déficit importante de aproximadamente 2 mil 500 unidades. "La norma exige 12 por ciento de viviendas sociales (UF500) y 18 por ciento de viviendas dentro de los valores subsidiables por el Serviu (1.500 UF), lo que genera casi 5 mil 500 viviendas sociales entre ambos proyectos (Praderas y Urbanya), lo que significará un aporte importante al desarrollo de la vivienda regulada en Chile", explica Contrucci.

El crecimiento acelerado de Santiago – con 40 mil viviendas al año- obliga al Estado y a los privados a trabajar en conjunto para brindar a los santiaguinos soluciones habitacionales. “La ciudad necesita expandirse y densificarse por razones demográficas y económicas y requiere de viviendas de mejor calidad, con un entorno armónico, buen equipamiento público, acceso y cercanía a servicios, educación y salud, y mayor seguridad”, enfatiza Alejandro Magni, gerente general de proyecto Praderas.

El empresario agrega que “Otra de las razones por las cuales los Pduc son necesarios. El suelo para vivienda en Santiago es escaso y finito, por ende, debemos buscar zonas donde proyectos inmobiliarios como éste puedan desarrollarse”.

La tramitación de los permisos se encuentra en una etapa final para autorizar el cambio en el uso de suelo de la zona. Para ello, las empresas cuentan con la aprobación del Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), el Plan Maestro del Ministerio de la Vivienda y Urbanismo y de la Ilustre Municipalidad de Pudahuel. Sin embargo, para concretar la inversión, se está a la espera de la aprobación del Estudio de Impacto de Transporte. Este trámite es indispensable para ingresar a la última etapa de aprobaciones del Core.

Se estima que estos proyectos comenzarán a ser construidos en el 2008.

6 nov. 2007

La Injusticia Medioambiental


EL ÚLTIMO BOSQUE

En La Florida, al final de la calle Rojas Magallanes y a 20 minutos de la estación del Metro del mismo nombre, hay un bosque centenario. 220 hectáreas de quillayes, litres, maitenes, espinos, peumos y guayacanes, árboles nativos de más de 20 metros de alto y frondosas copas, que no necesitan de mangueras ni jardineros que los mantengan. Pero su dueño, Vicente Navarrete, quiere talarlo para construir casas de 4.000 UF, y sólo espera que la municipalidad cambie el uso del suelo del sector.

Desde 2005, la Red Ciudadana por la Defensa de la Precordillera ha propuesto que, en vez de construir casas, el Estado compre esos terrenos y habilite un parque regional con acceso gratuito.

"Los proyectos inmobiliarios precordilleranos utilizan el aire puro y el bosque nativo como elementos publicitarios. Pero es absolutamente injusto que esas ganancias, que son privadas, sean costeadas por el resto de la sociedad, puesto que empeora su calidad de vida cuando se cortan los árboles para pavimentar la precordillera", señala el geógrafo de la Universidad de Chile Hugo Romero.

La única posibilidad de limpiar el aire es disminuyendo las principales fuentes de contaminación: los autos. Sin embargo, pese a que la tasa de motorización es de 1 auto por persona en el sector nororiente de la capital, frente a 1 auto por cada 70 personas en la zona poniente, las comunas más contaminadas de la ciudad son las del poniente.

"600 mil toneladas de contaminantes que se introducen en nuestros ciclos respiratorios. ¿Usted cree que esto puede ser considerado una ciudad sustentable? ¿No será que nos hemos ido mal acostumbrando? Entre el 2001 y el 2005, el 53% de los hospitalizados por razones respiratorias fueron niños menores de un año, ¿Santiago está consciente de que está dañando severamente la salud de su población más frágil y valiosa?", se plantea Romero.

Esta misma distribución es la que se da entre los sectores más fríos de la ciudad (al oriente) y los más calurosos (al poniente). La tierra y la vegetación absorben calor, pero al pavimentar, el calor rebota y la gente se achicharra. Además, la ausencia de sombra aumenta la sensación térmica hasta en cinco grados y la falta de plantas aumenta la sequedad del aire. En los sectores más pobres de la ciudad no sólo hay menos de un metro de áreas verdes por persona, sino que el 60% de las zonas habilitadas para parques públicos son sitios eriazos.

LA DICTADURA DEL PLAN REGULADOR

De acuerdo a la OMS, nuestra capital debería tener 5.400 hectáreas de áreas verdes. El Plan Regulador de Santiago (PRS), sin embargo, contempla apenas 686 hectáreas. Hay un programa, el Plan Verde de Conama, que pretende plantar otras 1.800 hectáreas antes del 2010, pero, aun así, no se llegará ni siquiera a la mitad de lo necesario. Al mismo tiempo, el Plan Regulador amenaza con terminar con los pocos restos de bosque que le quedan a la capital, al permitir la construcción de proyectos inmobiliarios en la precordillera. "Y no es lo mismo tener cien árboles de un año que un árbol de cien años", explica Alexis Vásquez, "porque los beneficios ambientales de los árboles aumentan exponencialmente su edad".

"El problema principal del Plan Regulador de Santiago", añade Eduardo Giesen, vicepresidente del Comité Nacional Pro Defensa de Flora y Fauna. "Es que no tiene un proyecto democrático de ciudad. El que decide los usos del territorio es el capital privado y no los ciudadanos..."

El mismo plan podría permitir también las edificaciones sobre las 7.000 hectáreas del antiguo cono de aproximación del aeropuerto de Cerrillos, un triángulo ubicado entre Maipú, Cerrillos y San Bernardo que hoy constituye la principal herramienta de enfriamiento de la ciudad. Al construir allí se impedirá el paso de los vientos y aumentará el calor de la ciudad.

LA JUSTICIA SOCIAL DE LOS ÁRBOLES

En Santiago, a diferencia de otras ciudades del mundo, la cantidad de áreas verdes por habitante está en directa relación con la condición socioeconómica de los barrios: mientras más dinero hay en el bolsillo, más árboles hay en el patio de la casa. Así lo demuestran los mapas del Laboratorio de Medio Ambiente y Territorio de la Universidad de Chile, al igual que un estudio realizado por el geógrafo Alexis Vásquez en la comuna de Peñalolén.

La vegetación no es sólo un elemento decorativo, sino que ofrece beneficios fundamentales para la calidad de vida de los ciudadanos: limpia el aire porque transforma en oxígeno tóxicos como el dióxido de carbono; disminuye considerablemente la temperatura porque humedece la atmósfera y genera sombra; amortigua el ruido; absorbe aguas lluvias, previniendo inundaciones; y está clínicamente probado que su presencia disminuye el estrés y la depresión.

"Por esta razón es de vital importancia que el Estado invierta una gran cantidad de recursos en áreas verdes públicas que, además de los beneficios mencionados, entregan a la comunidad espacios de recreación gratuitos", concluye Vásquez.

Fuente: http://www.lanacion.cl/prontus_noticias_v2/site/artic/20071103/pags/20071103204333.html